Habitación 303 del Hotel Suites Alamo, Aguascalientes, Aguascalientes10:04 pm02-Jun-07
Tengo un dolor de cabeza horrible han sido como 4 horas con el dolor latente. Según yo, fue porque me levanté temprano, me asolee mucho, caminé bastante y conocí muchas cosas.
Hoy tomé la decisión de vivir este día como turista, no habia razón para que estuviera encerrado en este cuarto, cuando una ciudad entera me esperaba. Así que agarré mi maletín, con mi camarita, mi agenda y mi botella de agua y me lancé a la aventura. Gracias a unos mapas que conseguí medio ubiqué a dónde ir. La plaza principal ya la habían visitado desde ayer y fue muy divertido saber que solo conocí una parte. Atrás de ésta se encuentra un Sanborns muy grande (comparado con el de Saltillo) y me encontré hacia un costado con un callejón comercial que me recordó mucho al centro saltillense, sólo que compactado a una sola calle. Existe también
la Plaza El Parián que parece un pequeño mall americano de los años noventa. Se nota por su estructura y los acabados. Está interesante porque supongo que en su tiempo fue un gran hit, ya que tiene 4 escaleras eléctricas con todo y un techo de espejo arriba de ellas. Lo único malo es que las tiendas están enfocadas más a un público femenino: zapatos, ropa, cosméticos, artículos decorativos (egipcios), pero la visita valió la pena ya que me encontré, así, de pronto, sin aviso, sin un señalamiento que me previniera, sin un policía que me advirtiera, con el Museo No. 8 de Arte Contemporáneo.
Ahí la decisión fue más sencilla, inclusive más que cruzar la esquina para llegar ahí. Con una mínima cooperación de 5 pesos, pude entrar a la obra de Jordi Boldó quien tiene en estos días instalados varios cuadros. La técnica que utiliza es la mixta, con materiales que van desde el óleo, las telas, tarjetas de teléfono, escapularios y demás, para demostrar sus visión de las realidades del ser humano. Lo más impresionante de la exposición es el polidíptico compuesto por 420 obras de 11 x 17 cm. Y es impresionante no sólo por la cantidad de obras (se tardó dos años en terminarlas) sino también por la oportunidad que el artista da al espectador de ser partícipe de la obra, de no someterlo a un orden específico, de permitir que quien quiera leer su obra, pueda hace múltiples lecturas, como si fuera un ejercicio cortazariano en donde lo mismo se puede ver primero el cuadro 45, para pasar al cuadro 97, y después seguirse con la antepenúltima hilera y terminar con el primer cuadro. Millones de lecturas en unos cuantos segundos (para ser exactamente serían 420 multiplicado 420 veces por sí mismo).
Después de esta experiencia cortazariana (insisto) me regresé al mundo real, a la ciudad que me sigue esperando. Explorando llegué a
la Plaza de
la Tecnología. La verdad espero que Aguascalientes no me deje de sorprender. Inicialmente venía a esta ciudad a participar en un estudio sobre los clusters, que consisten en concentrar a las empresas de un mismo ramo en una sola área con la finalidad de que se puedan apoyar entre ellas. Aunque este concepto está más enfocado al área industrial, creo que es posible aplicarlo al área comercial. Y es el caso de dicha plaza. Ahí se pueden encontrar cualquier cosas que gusten y necesiten que esté relacionado con tecnología: celulares, accesorios para celulares, iPods, Aypos, MP3 Player, Memorias USB, computadoras, accesorios para computadoras, memorias RAM, discos duros, fundas para celular, bocinas, estéreos, consolas de videojuegos, cds de videojuegos, películas, películas animé, comics, cartas de animé, espacios para jugar cartas, vestuarios, cds vírgenes, etc, etc, etc. Creo que ni siquiera en Monterrey se encuentra algo así y, obvio, menos en Saltillo. Sería interesante que una de las pulgas saltillenses se convirtiera en algo así, que se especializaran en algo específico, que pudieras encontrar lo que necesitas de un área en un solo lugar. Próximamente compraré algo ahí.
Decidí seguir explorando y me encontré otro museín, ahora el de Historia de Aguascalientes, que la verdad deja mucho que desear, ya que no ha recibido mantenimiento y las piezas expuestas carecen de cédulas que permitan identificarlas o cuando menos conocer porqué se encuentran ahí. En resumen, están expuestos fósiles del pleistoceno como tortugas, mamuts, armadillos, y hasta camellos. Después unas puntas de flecha y unas réplicas mal hechas de pinturas rupestres. Después la sala de colonización donde solo hay un pistola, un sable y unas espuelas. Lo que me pareció más interesante fue la capilla, donde tienen expuestos varios exvotos al Cristo de los Rayos. Los exvotos son pinturas o retablos que los creyentes mandan hacer en agradecimiento por un favor concedido por su santo preferido. Hay desde gente que agradece el haberlos “salvado de una operación” hasta quienes agradecen el salvarles la vida después de haberse caído de un tractor. La característica visual consistente en la mayoría es que ilustran al individuo que recibió el milagro antes y después del milagro, por ejemplo dibujan el accidente del tractor (con todo y el tipo caído y con sangre) y después al mismo tipo de rodillas agradeciendo por el milagro.
Mi pancita empezaba a reclamar comida, y fui a una pequeña cafetería donde comí mucho, muy bien y muy barato, atendido por unas bonitas (no exuberante, no nacas, no niurkas) meseras. Enfrente se encuentra el tranvía y decidí que sería una muy buena opción el subirme y ubicar dónde me encontraba. Conocí el área de la feria, que es muy grande y hasta ganas dieron de venir el próximo año (solo que se fueron las ganas porque es mucha la gente que asiste). De igual manera ubiqué el teatro principal de la ciudad y el museo Descubre, que es un museo parecido al Papalote del DF, espero poder ir a visitarlo o cuando menos ir a la pantalla IMAX.
Bajé del tranvía y era hora de regresar al hotel, pero llegué y estaba cerrado, hasta que uno de los nietos del dueño del hotel me abrió. Y entonces empezó el dolor de cabeza y me dormí.
Mañana me mudo a la casa que habitaré un mes. Está ubicado en el centro de la ciudad, y todo me queda a la misma distancia, ni muy lejos, ni muy cerca, así que evitaré cualquier medio de transporte que no sea yo mismo. Mañana igualmente me tocará ir de compras para tener cuando menos agua y material para sándwich. Lo único que no sé es cómo voy a sobrevivir sin algo de tele, quizás el radio del celular me ayude y ojalá encuentre un cyber cerca de la casa.
Ah, y habrá que buscar un ventilador, porque estos calores estan medio gachitos.